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miércoles 22 noviembre 2017
Gipuzkoa 1936

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UNA NOTICIA DEL DÍA


Necesidad de una policía secreta

Viernes, 4 de septiembre de 1936

Páginas:

Redacción, Oficinas y Talleres
GARIBAY, 34

FRENTE POPULAR
DIARIO DE LA REPUBLICA

Teléfonos: 14.621 y 14.643
San Sebastián, 4 de Septiembre de 1936


EL CAUDILLO ANALFABETO
El general “Tres Cepas” que no pudo terminar el bachillerato

Tenemos a la vista un libro de Eduardo M. del Portillo, publicado hace cinco años, en el cual habla de las conspiraciones contra la Dictadura primorriverista.

En ese libro que tenemos a la vista, hallamos datos preciosos. Gonzalo Queipo de Llano, nacido en Tordesillas, después de “elementales estudios” ingresó en el Seminario de Valladolid, dispuesto a seguir la carrera eclesiástica. Tal vez soñara con andar un día por los montes con hisopo y trabuco.

No pudo lograr su vocación. El latín se le indigestaba, como se le indigestaban todas las disciplinas, y a los tres meses, después de haber sido sorprendido por el sacristán, apurando las vinajeras fué expulsado del Seminario.

Poco después comenzó a estudiar el bachillerato. Empezó en Valladolid, siguió en Ponferrada y continuó en El Ferrol. A los nueve años de cosechar suspensos, le faltaban aún varias asignaturas para acabar el grado, finalización que no pudo conseguir.

En vista de sus analfabetismo, y de que no servía para otra cosa, sentó plaza como soldado de Artillería en un Regimiento de El Ferrol. Luego, valiéndose de recomendaciones y con la trampa del turno de soldados, pudo ingresar en la Academia de Caballería, donde figuró entre los peores alumnos, recordándose aún las apuestas que los cadetes hacían para averiguar quien era más bruto, si Queipo o el caballo.

Estuvo en Cuba y en Africa, pero fué siempre tan prudente que en todas las campañas sólo recibió una herida contusa que le produjo una bala perdida, la cual rozó un impermeable estrenado aquel día.

Queipo, para disimular la cobardía que tanto le preservó siempre, suele decir todavía y su biógrafo recoge la frase:

-No he recibido más que una herida en el impermeable. ¡Pero me costó treinta y dos duros!

En ese mismo libro de Eduardo M. del Portillo se publican unas cuartillas de Queipo. Y he aquí algunas de las cosas que escribe el propio general “Tres Cepas”.

Refiriéndose al fusilamiento de Galán y García Hernández:

“Su sangre ha de enturbiar muchas conciencias y suscitar inquietudes y remordimientos. La Historia ha de ser inexorable con quienes les mataron. De todos los hombres libres del Mundo entero no podrán merecer otra cosa que la más profunda execración.”

Terminan las cuartillas del antiguo seminarista vallisoletano refiriéndose cómo en Carabanchel, cuando fracasó el movimiento contra Primo de Rivera, fué él quien propuso huir en avión hacia Portugal.

-“Dimos las órdenes debidas a los paisanos, clases y soldados que no podían escapar por falta de aparatos, y emprendimos, los jefes, el vuelo a Portugal.”

Ya conoce, pues, el camino. Ya sabe abandonar a los comprometidos y ser el primero en huir de todas las responsabilidades, buscando el refugio cómo de una villa portuguesa.

Este es el hombre de Sevilla, inculto, desleal, inepto y cobarde.

¿Y pretendia ser éste quien dominara al pueblo español?

Si no temiéramos imitarle en sus grotescos exabruptos por radio, contestaríamos:

-¡Ja, ja, ja!


NAVARROS Y MOROS
Lo inalcanzable para requetés y beniurragueles

Los núcleos rebeldes afincados en Sierra, han recibido los refuerzos que desde primera hora les estaban prometidos: moros. Contando con su ayuda, han acometido algunas empresas que han conocido, por fortuna y gracias a la moral de nuestras milicias, un final desastroso. En las proximidades de Peguerinos han quedado tendidos dos centenares de soldados coloniales. El detalle de esa acción corresponde a los cronistas de la guerra. Si consignamos el dato es para escribir lo que hace al caso.

¡Moros en la Sierra madrileña! Vienen a sustituir, a lo que nos es dado entender, a los requetés navarros, cuyo empuje ha sido desestimado por el mando a la vista de la ninguna eficacia con que lo mejor de sus cuadros ha ido muriendo.La juventud integrista de Navarra, utilizada como auténtica fuerza de choque, ha sido preterida por los generales rebeldes al disponer de un nuevo elemento de combate: la morisma. ¿Cómo soportarán la ofensa los viejos carlistas navarros, que dejaron partir a sus hijos para la guerra pensando, sobre todo, en Dios? Apegado a la tradición de una manera inverosímil, el navarro no ha tenido tiempo para cambiar su concepto del moro. La ofensa que se le hace le resultará insoportable. Mas cualquiera que sea la forma como reaccione ante ella, que solo como dato histórico puede interesarnos, ahí están los moros, ofrecidos como carne de cañón a nuestras bocas de fuego. Se pudo pensar que sus facies y su investidudra haría el prodigio de amilanar a las Milicias, y ha sucedido a la inversa: estimulan su resuelta voluntad de vencer, elevan su moral y les obligan a una mayor excelencia en el tiro, de suerte que ninguna bala se pierda. Las concentraciones carlistas han resultado flojas y débiles. Flojas y débiles están resultando las fuerzas coloniales. Tan pronto como se deciden a adelantar un pie, pagan a la muerte un tributo copioso. Muertos es lo único que cobran. En esas condiciones, no será raro que la desmoralización les gane el ánimo y discurran medios, por desesperados que sean, para cancelar su servidumbre a los rebeldes. Un moro, pese al color de su piel, no deja de ser un hombre, en quien actúa, con igual fuerza que en el blanco, en el sentido de la conservación, el instinto vital. Por lo pronto, poseemos una verdad, a saber: que las balas de máuser los matan. En la acción de Peguerinos, doscientos cadáveres de soldados coloniales afirman esa verdad.

Para Franco, esa verdad puede no tener importancia; pero no será ese el punto de vista de los interesados, a quienes solo se les prometierion botines materiales y botines lúbricos a expensas de mujeres blancas. Esos botines son imposibles gracias, convendrá que nadie lo olvide, al heroísmo de nuestras Milicias. Por voluntad de los rebeldes, hace tiempo que les estarían concedidos; hace tiempo que las mujeres madrileñas habrían conocido el horro que padecieron las de diferentes pueblos de España. La morisma, en celo de saqueos y concupiscencias, ha tropezado con las Milicias que guarnecen la Sierra, y sólo descubre, cuando se pone en marcha, el camino de la muerte. Sus esfuerzos por descubrir otro serán perfectamente inútiles. Madrid no será para las tropas coloniales, por más que se lo hayan prometido obispos y generales, un anticipo del paraíso mahometano. Madrid es inalcanzable para ellos y para sus contratistas. Lo afirmamos sin necesidad de palabras retumbantes, ni admiraciones: sencillamente, como conviene a las verdades incontrovertibles. Pero bueno es que se sepa por todos que si Madrid es inalcanzable para requetés y beniurriagueles, fascistas y militares rebeldes, ello se debe, de modo principal, al grave heroísmo de las Milicias que han acampado en la Sierra y se la restituyen a la capital, pueblo a pueblo, risco a risco, collado a collado... Muchos ánimos frívolos no se paran a meditar todo lo que de noblemente ejemplar tiene la conducta de esos millares de anónimos milicianos que cubren los frentes de la Sierra sin otorgarse vacación ni descanso.

(De “El Socialista”.)


PALPITACIONES
EL ULTIMO TRICORNIO

La Vida tiene sarcásticas paradojas, crueles modos, hechos aleccionadores. Es la vasta pantalla donde se reflejan a diario las más curiosas contradicciones y los más asombrosos de los absurdos. Es, en fin, la recopilación cotidiana y eterna de sucedidos siempre nuevos y emocionadores. A veces, esa emoción es causa de concitación al rencor. En ocasiones. Reveladora de fina sensibilidad. Y siempre, motivo de profunda reflexión.

Así ha sucedido anteayer en esta ciudad. Un fúnebre cortejo dijo a los habitantes donostiarras, con más elocuencia que dos mil discursos, cuál es el significado de la tragedia que se ventila en el suelo hispano. Y un extemporáneo acceso de risa sufrido por dos señoritas, en aquel solemne instante, indicaba la carencia de elegancia ética, de fina sensibilidad, de respeto hacia el Infinito.

La comitiva cruzaba, en medio de un impresionante silencio, las calles de Donostia. Sólo se elevaban al espacio, como ofrenda íntima dirigida a la Humanidad, los fraternos acordes del himno proletario. Fué entonces cuando la imprudente Risa puso en fuga a la Meditación, dejando paso franco al Odio. Se impuso la Sensatez, y la Justicia hará lo demás...

¿Saben esas señoritas, saben todos los enemigos del Pueblo, la alta significación de aquel trágico desfile? ¿Saben qué encerraba en aquellos tres ataúdes cubiertos por simbólicas banderas? ¿Saben qué había dentro de aquellas multitudes con las cabezas incitadas y ojos llorosos? ¿Supieron interpretar los sonidos de “La Internacional”?

Pues aquella comitiva significaba el fin de los odios seculares entre un Cuerpo armado y una masa de trabajadores, que, a última hora, se han reunido para acabar con la Fuerza empleada como medio de expresión y de dominación. En los tres féretros se encerraban los cuerpos de tres hombres jóvenes, símbolo de una juventud arrastrada al campo de batalla por la locura de unas clases que no se resignan a peder sus privilegios amasados en los Siglos. Dentro de los cráneos de la multitud había una meditación profunda, un coraje contenido, una piadosa y laica ofrenda para cuantos luchan y mueren, en todos los frentes, por conquistar el Derecho y la Libertad. El himno obrero, emotivo por lo que tiene de abrazo entre todos los productores de la Tierra, es el himno de la Paz y de la Fraternidad, vocablos desconocidos por cuantos, directa o indirectamente, se han lanzado a la suicida aventura que hoy arruina a España.

Nada más y nada menos significaba el acto de anteayer. Por eso fué extemporánea la risa de las dos señoristas incons- trocado en el más amargo de los llantos. La lección ha sido dura, pero saludable. Ya habrán aprendido algo que antes no sabían: el significado de la palabra Libertad, el contenido de la verdadera Justicia...

Hemos visto, con motivo de ese hecho luctuoso, el último tricornio de la Guardia civil. Hemos tenido para él nuestra admiración y nuestros respetos. Acaso por primera vez en nuestra vida. Quizá por única vez. Pero ha sido así. En estos históricos momentos ha desaparecido una institución creada por la plutocracia para dar paso a otro organismo democrático. El cambio dará magníficos productos a la Colectividad, porque podrá desenvolverse sin odios ancestrales, sin recelos justificados, sin macabras pesadillas.

Con el último tricornio se ha derrumbado un sistema capitalista. Este quiso actuar de Icaro, y la inconsistencia de sus alas le han precipitado en el anchuroso mar del Fracaso. El Helesponto no deja huellas, y después del triunfo lo recordaremos como algo lejano con ribetes de pesadilla.

Aprendan todo esto las risueñas señoritas y preparen su entendimiento para recibir a la nueva España. Sólo así tendrán derecho a reclamar respeto para ellas y para sus opiniones, siempre que no sean contrarias a la Lógica.



COINCIDENCIAS
La República federal

El presidente de la Generalidad de Cataluña se había declarado federal repetidamente, y el día 6 de octubre del 1934 exponía la libertad y la vida proclamando el Estado catalán en la República federal española.

El presidente de la República española, Manuel Azaña, no era federal; asi lo había dicho varias veces y lo hizo constar bien explícitamente en su libro “Mi rebelión en Barcelona”.

He aquí uno de los puntos de divergencia entre el ilustre político catalán y el ilustre político castellano. Aparte las coincidencias de ideario en otros aspectos, la diferente apreciación sobre el federalismo hispánico tenía todos los caracteres de una manifestación de la oposición histórica entre Cataluña y Castilla.

* * *
Han pasado unos años, estos últimos años de enorme densidad. Han pasado las últimas semanas, que han hecho estremecer la península y el mundo. Manuel Azaña, de cara a la nueva realidad que está forjándose, declara a un periodista:
-Vamos hacia una nueva República federal.

Y Luis Companys, a su vez, declara a otro periodista:
-Estamos en la iniciacion de una República federal.

Ya tenemos de acuerdo, pues, en este punto importantísimo, al presidente de la República española y al presidente de la Generalidad catalana.

¿Qué ha sucedido? Ha sucedido que los hechos han demostrado que la concepción de Cataluña, la concepción de Luis Companys, la concepción de Manuel Zaña. Y éste, espontáneamente, noblemente, lo ha reconocido.

Es la victoria del espíritu de Cataluña, por el bien de todos los puelos peninsulares.

* * *

Vamos hacia la República federal. Y hace bien el presidente Companys en pedir que ninguno lo olvide. Hay olvidos que pueden costar carísimos. Y las circunstancias de ahora no pueden permitir el olvido de las grandes realidades –las dolorosas y las gloriosas- del presente período de profunda transformación.

Y creemos que hay que tener en cuenta, además, que la República federal hacia la cual nos encaminamos, ha de ser, de tipo amplísimo, a fin de hacerla compatible con los derechos legítimos y las vitales aspiraciones de los pueblos peninsulares que han vivido oprimidos durante siglos por el unitarismo monárquico.

No es la hora de la media autonomía ni de medio federalismo. Es la hora de la autonomía plena y del federalismo auténtico.

A. ROVIRA Y VIRGILI
(De “La Humanitat”)


Un museo de trofeos recogidos a los fascistas

Madrid. – El quinto regimiento de Milicias Populares se propone abrir un Museo de trofeos cogidos al enemigo en el frente de batalla. Y se ha dirigido a todos los que posean algún objeto que pueda servir para dicha finalidad, que lo entreguen en la Sección de Trabajo Social del cuartel general.


Servidores de la Patria

Una de estas noches agosteñas en que el pirata “Cervera” nos obligó a resguardarnos de sus criminalidades, en un bodegón que hay al pié de nuestra nueva vivienda (y digo “nueva”, porque la vieja nos la destruyó la canalla fascista), hemos topado con un amable viejecito que lleva sobre sus hombros más de 8 años. Ha bajado como ha podido de su vivienda, a medio vestir, y con su famosa manta zamorana heredera de su bisabuelo, dispuesto a pasar la noche. El sabe de luchas; pero le duele morirse sin ver finada nuestra causa; más no le arredran los cañonazos.

En el sótano hay varios autos que están ocupados por la chiquillería guerrera. A un lado, en un rincón bien guarecido, hay mujeres, algunas ancianas, otras enfermas. Cada familia ha formado su tribu federal y así se dispone a pasar la noche aciaga.

Al viejecito nos hemos encargado nosotros de prepararle un no tan excelente como improvisado camastro. Tan bien y tan mullido ha resultado que se nos ha dormido enseguida. Luego, no sé si por el susto que nos han dado unos milicianos al tomarnos por requetés, o por el enjambre de esta chiquillería que juega y salta más que duerme, el viejecito se ha despertado. Tanto ha dormido que creyendo ver la madrugada, se ha levantado, se ha hecho la toaleta y ha encendido un cigarrillo con su famoso chisquero que tiene tantos años como él.

Y le hemos preguntado:

-Me llamo Raimundo Martín Corredera. Soy carabinero retirado de la Segunda Compañía, en la Comandancia de Bilbao. Me licencié, al cumplir la edad reglamentaria. He prestado durante 23 años servicios al Estado, que en los 9 que a estos efectos se me acumulan, de mi servicio militar en Cuba, son 32 años consecutivos. Tengo 78 y un buen pico. Una excelente hoja de servicios que enseñaré a usted mañana y un buen certificado que habla de mi comportamiento en todas las posiciones por donde pasé. Por mis hechos heróicos de campaña, me asignaron dos curces: la de Mérito Militar y la Medalla de Cuba.

-Y es de suponer que con todo esto y el retiro vivirá usted bien..

-El viejecito se ha echado a reír...

-Por R. O. de 22 de marzo de 1909 me fué concedido el retiro máximo de 28’13 PESETAS MENSUALES. El mínimo es de 22,50 por los 25 años y como presté 32, de ahí la enorme diferencia a mi favor. Esta pensión la vengo disfrutando hace 27 años y he tenido, como usted ve, la poca vergüenza de no haberme muerto ya de asco...

...Y yo digo: ¿es posible que este servidor de la Patria, con sus 78 años y pico a cuestas y sus 32 de servicios consecutivos al Estado spañol disfrute de VEINTIOCHO PESETAS CON TRECE CENTIMOS MENSUALES?

-Cosas de la podrida monarquía, -me diréis; pero es que llegó también la República y llegó luego un 16 de febrero y este viejecito no piensa, no quiere por ahora morirse...

-No aguardemos a protocolos estúpidos. Hay que ayudar a este viejecito hoy mismo, sin aguardar a mañana, en plena revolución; no sea que luego sea tarde y haya de marcharse a otra vida, maldiciendo de aaquello y de esto...

Exmo. señor don Manuel Azaña: Este viejecito cuyo fervor hacia su obra raya en la veneración, le pide un pedazo de pán; es de justicia el dárselo; hoy mismo, antes de que mañana sea tarde. Tiene 78 años: prestó 32 de continua guardia; gana 28,13 PESETAS MENSUALES y vive en Viteri, 21, Cuarto, en Rentería, al amparo (?) de sus hijos (matrimonio sin trabajo) y cuatro nietecitos: Total 7 a la mesa para “zambullirse” esas veintiocho pesetas.

Excmo. señor don Manuel Azaña, primer repúblico de la Patria, gran corazón, yo en nombre de lo justo y de lo bueno le pido para mi pobre vecino su valiosa ayuda.

M. G. C.
Al servicio de la Revolución


El rasgo ejemplar de dos limpiabotas
Que dan para la suscripción de los hospitales de sangre más de 6.000 pesetas

Madrid. – “Política”, publica la siguiente información:

“Dos limpiabotas del Café Nacional, llamados Manuel Benítez Benítez y Manuel Iglesias Toledo, han percibido recientemente de la Empresa la cantidad de 6.300 pesetas, que ésta les adeudaba desde hace tiempo.

Los dos modestísimos trabajadores han tenido el rasgo de destinar esa para ellos importantísima suma, fruto de tantos sacrificios y desvelos, a la suscripción para los hospitales de sangre.

Registramos con emoción este hecho verdaderamente ejemplar. ¡Magnífico espíritu el de nuestro pueblo! Con esta cooperación espléndida de quienes dan todo lo que tienen, sin ninguna reserva, y se muestran igualmente generosos de su sangre y de todos sus recursos, la victoria final es segura y el fascismo registrará en nuestro país su total vencimiento.


Todos los obreros saben que sólo la República puede defender sus derechos y sus libertades y la han defendido hasta la muerte.

El sacrificio se sus vidas les asegura esas libertades y esos derechos contra los ataques de los fascistas y de las derechas desleales al régimen.



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